<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Archiving and Interchange DTD v1.0 20120330//EN" "JATS-archivearticle1.dtd">
<article xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink">
  <front>
    <journal-meta />
    <article-meta>
      <title-group>
        <article-title>Marco teórico-sociológico y operativización para modelar un Sistema Multi-Agente sobre la evolución de la religiosidad española</article-title>
      </title-group>
      <contrib-group>
        <aff id="aff0">
          <label>0</label>
          <institution>1 y 2 GRASIA: Grupo de Agentes Software, Ingeniería y Aplicaciones, Universidad Complutense de Madrid</institution>
          ,
          <addr-line>Madrid, 28040</addr-line>
          ,
          <country>España</country>
        </aff>
        <aff id="aff1">
          <label>1</label>
          <institution>Millán Arroyo Menéndez</institution>
        </aff>
        <aff id="aff2">
          <label>2</label>
          <institution>y Samer Hassan</institution>
        </aff>
      </contrib-group>
      <abstract>
        <p>Resumen. Este artículo desarrolla el modelo sociológico que hay debajo del sistema Mentat, un modelo de simulación social basado en agentes que estudia la evolución de los valores en la sociedad española. Al ser un problema de una complejidad muy alta, Mentat se centra en estudiar principalmente la influencia de la demografía en este proceso social. El sistema sigue un enfoque dirigido por los datos (data-driven), introduciendo varias técnicas para la importación de datos de encuesta en el modelo. Así, los datos de la European Values Survey y otros estudios de referencia alimentan la simulación. El marco teórico desarrollado, así como su evolución a medida se iban encontrando dificultades, es detallado desde una perspectiva sociológica más que computacional. Consiste en exponer los objetivos de la simulación, los aspectos teóricos que subyacen a la temática elegida, la exposición de los principales aspectos relativos a la operativización conceptual y la exposición de algunos aspectos procedimentales (metodológicos) básicos Palabras clave: demografía, encuestas, modelado basado en agentes, religiosidad, simulación social, sistema multi-agente, sociología, valores.</p>
      </abstract>
      <kwd-group>
        <kwd>religiosidad española</kwd>
      </kwd-group>
    </article-meta>
  </front>
  <body>
    <sec id="sec-1">
      <title>-</title>
      <p>Se ha pretendido alcanzar una simulación realista de la evolución de la religiosidad en
la sociedad española, durante el periodo comprendido entre los años 1981 hasta 1999
(tres últimas décadas del Siglo XX) en el marco de la relación que dicho fenómeno
guarda con otro cúmulo de fenómenos sociales; actitudes políticas, valores, y aspectos
sociodemográficos que más adelante se detallan. Es decir, el objetivo es reproducir
mediante un modelo informático las evoluciones acaecidas en la sociedad española
durante dicho periodo, en el ámbito de la evolución de la religiosidad y otros
fenómenos sociales interrelacionados. [1 y 2].</p>
      <p>Una vez alcanzado un modelado razonablemente realista, de acuerdo con los
marcos teóricos y datos empíricos disponibles, dicha simulación permitiría
exploraciones plausibles acerca de fenómenos no conocidos ni empíricamente
observados; procesos dinámicos emergentes o no emergentes, implicaciones a nivel
micro de tendencias macro, o viceversa, implicaciones a nivel macro de
comportamientos micro, o situaciones seudo-experimentales del tipo: 'qué pasaría si...'
basada en la modificación de parámetros y/o reglas del sistema.</p>
      <p>Además de este beneficio, el modelado podría ser útil también para establecer
prospecciones plausibles acerca de cómo van a evolucionar en el futuro la
religiosidad, los valores y la estructura de interacciones que configura las
mentalidades de la sociedad española, si se incorporan los datos más recientes que
con los que aquí se ha trabajado.</p>
      <p>El potencial de la prospectiva se puede valorar por la capacidad predictiva de la
simulación respecto de datos ya conocidos, cuando se posee (como es el caso) de una
serie histórica de la evolución de los fenómenos a simular. Por otro lado, el potencial
de las exploraciones plausibles vendría dado por el grado de coherencia y realismo de
las simulaciones.</p>
      <p>
        Más allá del tema elegido (el estudio de la evolución de la religiosidad en
interacción con otros rasgos de la mentalidad) deben destacarse también en nuestro
trabajo objetivos más generales, pues el caso que nos ocupa puede considerarse como
un fenómeno particular dentro de la problemática más general del estudio sistémico
de una sociedad actual, abierta y compleja, en el ámbito de conocimiento de un
amplio espectro de fenómenos sociales (socioculturales), tales como los valores, las
creencias (entendidas en un sentido amplio, no solo las religiosas) las actitudes y
ciertos fenómenos de opinión relativamente cristalizados y no excesivamente
volátiles. Todos estos temas han sido abordados empíricamente por sociólogos y otros
científicos sociales tradicionalmente mediante la investigación demoscópica
(encuestas y estudios cualitativos), pero no conocemos precedentes de su abordaje
mediante un Sistema Multi-Agente (SMA), fuera del paradigma BDI
(BelievesDesires-Intentions) [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref3">3</xref>
        ] del cual es imprescindible alejarse para adentrarse en el
estudio de sistemas y problemáticas tan abiertas como los cambios de valores,
creencias o actitudes en el conjunto de la sociedad española.
      </p>
      <p>Desde esta segunda aspiración más general, este trabajo, pionero en lo referido a la
implementación de un fichero de encuesta, podría sentar las bases y ser una referencia
de posteriores estudios sociológicos que, como el nuestro, partan de investigaciones
demoscópicas previas (+ marcos teóricos y diversas fuentes de información
secundarias), y deseen ampliar las conclusiones obtenidas en sus análisis o
metaanálisis mediante una nueva vuelta de tuerca, o una nueva perspectiva que aportarían
el modelado y la simulación. La ventaja de dar este nuevo paso viene dada por la
mayor formalización y sistematización de los conocimientos y conclusiones, exigidas
en la programación del modelado social, a la vez que la simulación permite la
verificación de la adecuación y alcance explicativo-predictivo del modelo propuesto.</p>
      <p>Entendemos que la mayor parte de los desafíos y soluciones de nuestro desarrollo
son comunes a un amplio espectro de temáticas que se abordan mediante métodos
demoscópicos en la investigación social aplicada. De este modo, creemos iniciar un
camino de interés no solo para el ámbito específico de la evolución del cambio
religioso, sino también para el más amplio campo de la evolución de las tendencias
socioculturales (entendidas como valores, creencias, actitudes, sensibilidades, estilos
de vida, etc). Entendemos que los procedimientos, desafíos y soluciones de este
trabajo son comunes a un amplio espectro de estudios que parten de una base
empírica previa demoscópica, y que tienen como uno de sus principales objetivos el
estudio de rasgos de metalidad: estudios politológicos, de opinión pública en general,
relativos a la planificación de los servicios sociales y estudios de mercado.</p>
    </sec>
    <sec id="sec-2">
      <title>2 Algunos aspectos procedimentales básicos</title>
      <p>En nuestro caso se cuenta como principal base empírica el fichero de datos de una
encuesta, a la que se deben añadir otra información secundaria de interés, como:
información demográfica procedente de las fuentes censales oficiales, otras encuestas
y estudios cualitativos, y bibliografía teórica sobre la temática objeto de estudio. Para
dotar de características a los agentes se parte de la Encuesta Europea de Valores,
(EVS) muestra española de 1981. Dicho fichero es proporcionalmente representativo
del conjunto de la sociedad española mayor de 18 años en dicho momento. Se ha
tomado como referencia una encuesta antigua y no nueva porque al tratarse de un
modelo pionero y por tanto exploratorio, se hacía necesario contar (como es el caso)
con otras encuestas posteriores capaces de confirmar que el modelado y simulación
basada en 1981 se iba cumpliendo conforme a los datos posteriores disponibles (olas
de 1990 y 1999 en España).</p>
      <p>De este modo los agentes de la sociedad artificial asumen las características de
sujetos reales, representativos de la población, en aquellas variables que consideramos
de interés teórico: religiosidad, valores, indicadores de permisividad moral, de
ideología política, y otras variables de clasificación de importancia para reproducir la
red social y/o contextualizar las evoluciones, como sexo, edad, estado civil, número
de hijos, nivel educativo y estatus socioeconómico.</p>
      <p>Por otro lado, se complementa la información del fichero de encuesta con otra
información secundaria disponible, siempre referida al periodo o momento de
realización del trabajo de campo; información esencialmente demográfica, necesaria
para que la sociedad simulada evolucione de forma realista, conforme el patrón de la
sociedad española real; esperanza de vida, (para saber cuantos mueren y a qué edad
conforme pasa el tiempo) edad de maternidad, número de hijos por mujer, (para saber
cuantos sujetos tenemos que incorporar conforme pasa el tiempo), etc.</p>
      <p>Se ha tenido especial cuidado en no introducir como input en el sistema artificial
información no disponible en el momento en el que se realiza el trabajo de campo
(1981). El propósito es poder contrastar con datos de mediciones posteriores que la
simulación es adecuada, con la información disponible en 1981. Al conseguirse este
propósito, como se demuestra, puede concluirse que los procedimientos utilizados son
adecuados para establecer simulaciones y prospecciones realistas con los datos más
recientes.</p>
      <p>La única excepción a la regla anteriormente establecida ha sido la introducción de
la evolución demográfica, (se han utilizado datos reales observados en censos,
padrones y proyecciones dinámicas). La razón es que esta información 'de futuro'
respecto a un momento dado, está disponible en todo momento en el Instituto
Nacional de Estadística en forma de proyecciones demográficas. Por tanto, en la
medida que dichas proyecciones son realistas (y suelen predecir bien en el corto y
medio plazo) el procedimiento desarrollado con los datos de 1981 siempre se puede
reproducir para los datos más recientes. Replicando el procedimiento, cabe esperar
para los datos más recientes resultados tan razonablemente buenos como los de
nuestra simulación.</p>
      <p>Otros aspectos teóricos también son considerados, como se verá, para establecer
reglas del sistema.</p>
    </sec>
    <sec id="sec-3">
      <title>3 Aportaciones del SMA a la investigación demoscópica</title>
      <p>A continuación se detallan algunas de las posibles contribuciones del uso de SMA
para la investigación sociológica:</p>
      <p>La posibilidad de establecer análisis prospectivos razonablemente plausibles,
partiendo incluso de una única ola de encuesta, con la ventaja, frente a otros métodos
prospectivos, de que para un momento dado del futuro contamos con una base datos
análoga a la de la encuesta en el momento inicial, con las ventajas analíticas que
supone frente a la información agregada. (Posibilidades de interrelacionar variables).</p>
      <p>En investigaciones retrospectivas basadas en series temporales incompletas es
posible adentrarse y profundizar en un momento determinado del tiempo (o cuantos
se deseen) de tal forma que se puede profundizar en la comprensión de la evolución
de los datos.</p>
      <p>Los ya mencionados respecto a la comparación de las perspectivas micro - macro,
ya que es posible el estudio y seguimiento individualizado de casos (agentes)
partiendo de tipologías ideales. Viceversa es posible, partiendo del establecimiento de
reglas de comportamiento individual, estudiar sus repercusiones a nivel macro a lo
largo del tiempo. El estudio de la emergencia de procesos sociales está cobrando una
mayor consistencia a medida que avanza la disciplina, habiendo llegado al punto de
constituir congresos especializados.</p>
      <p>La facultad de la simulación social basada en agentes de manejar redes sociales
complejas incrementa exponencialmente su potencial. Estas redes sociales son las que
dotan al sistema complejo de su no-linealidad, transformando unos comportamientos
micro, junto con las interacciones entre los nodos/agentes (a través de los
enlaces/vínculos), en un comportamiento global auto-organizado y emergente. La
Teoría de Sistemas Complejos, proveniente de la física, ha proporcionado una gran
base teórica para su estudio.</p>
      <p>También desde la física, la Teoría de Redes proporciona numerosas formas de
estudiar éstas, así como múltiples clasificaciones según su topología. Cada topología
tiene asociadas unas propiedades y fenómenos, que pueden resultar en implicaciones
muy interesantes para las ciencias sociales, como los seis grados de separación en las
redes de pequeño mundo, o la importancia de los "hubs"/concentradores en las redes
scale-free. Cualquier modelo basado en agentes con una red mínimamente compleja
puede realizar tests sobre cambios en la salida en función del cambio en la topología,
siguiendo estos patrones.</p>
      <p>Es más, la moderna técnica de SNA (Social Network Analysis) proporciona
innovadoras formas de análisis de estas redes, con sofisticado software construido
explícitamente para este propósito. El SNA estudia no sólo los actores implicados
(nodos), sino sobre todo sus relaciones mutuas. O, un paso más allá, las interacciones
entre los cambios de estado interno de los agentes y la estructura topológica de la red.
Así, gracias a su desarrollo se ha extendido el estudio de, por ejemplo, los "weak ties"
(enlaces débiles), y su descubrimiento como esenciales para la cohesión global. El uso
de técnicas avanzadas de SNA requiere de una red social de complejidad alta,
plausible en un gran número de procesos sociales.</p>
      <p>Otra posible aportación para la sociología es que en los SMA pueden estudiarse
dinámicas de homofilia/amistad muy complejas, difíciles de manejar con otras
metodologías. Tanto los procesos de "matchmaking" o selección de pareja, como los
de evolución temporal de cada enlace de amistad (y su surgimiento y ruptura) son
plausibles e incluso inmediatos de estudiar.</p>
      <p>Por tanto, un SMA no sólo se centra en la predicción de la evolución de unos
atributos de los individuos. Su verdadero potencial se descubre al analizar los
múltiples efectos (colaterales, en cierta manera) que la red social despliega: desde
cohesión estructural, hasta frecuencia de "hubs" (individuos con muchos enlaces) y
sus efectos, pasando por estudios de adaptabilidad de la red.</p>
      <p>Como valor añadido, el disponer de un sistema informático que encierra un modelo
relativamente complejo del problema a estudiar tiene otra clara ventaja: la posibilidad
de integración de otras técnicas de Inteligencia Artificial que permitan extender el
modelo: redes neuronales para comportamientos micro adaptativos; lógica difusa para
modelar procesos sociales; algoritmos evolutivos para optimizar estrategias de los
agentes; clasificadores y data-mining para la extracción de nuevos patrones y clusters,
no visibles en principio; ontologías para representación formal de los conceptos y
comunicación con los expertos; procesamiento de lenguaje natural para un
tratamiento adecuado de la salida a nivel micro...</p>
      <p>Por último, pero no por ello menos importante, no se deben olvidar las
posibilidades de experimentación que ofrece la simulación social, aspirando a
constituirse como un "laboratorio para las ciencias sociales".</p>
    </sec>
    <sec id="sec-4">
      <title>Marco teórico sobre la evolución de la religiosidad</title>
      <p>
        Europa occidental es una de las regiones del mundo donde el proceso de
secularización ha avanzado más. En este contexto europeo, España es uno de los
países en los que un aparente avance del proceso de secularización se hace más
patente en las últimas tres décadas, habida cuenta de la pérdida de influencia social de
la Iglesia en este país tradicionalmente católico y hasta épocas recientes uno de los
más religiosos de Europa. También se ha hecho patente el alejamiento de la
población respecto de la institución, de sus dogmas de fe y de sus preceptos y
mandatos, disminución de las prácticas religiosas y la pérdida de influencia de la
religión católica (o al menos de su Iglesia-institución) en otras áreas de la vida. La
asunción de que la secularización es necesaria en la modernización y que el mundo
moderno es secularizado, pierde terreno en el debate teórico-sociológico ante un
supuesto alternativo: la posibilidad de que no sea un proceso universal sino que
pertenezca a un periodo específico y relativamente corto de la historia europea [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref4">4</xref>
        ]. No
en vano durante la última década ha quedado patente cómo en la escena internacional
las religiones adquieren una fuerza creciente, como lo indica el auge de los
fundamentalismos, la creciente capacidad del islamismo para generar identidades
sociales o el contundente hecho demográfico de que cada vez son más en el mundo
las personas que profesan una religión, y que las personas sin religión, además de ser
muy minoritarias, en términos relativos cada vez pesan menos a nivel mundial, por el
mero hecho de que demográficamente crece mucho más el tercer mundo que el
primero, más 'secularizado' [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref5">5</xref>
        ].
      </p>
      <p>Dado que el paradigma de la secularización merece cuando menos ser seriamente
revisado, algunos prestigiosos investigadores de la religiosidad en Europa han
preferido poner el énfasis en la explicación de la religiosidad en la modernización, [6
y 7]. Siguiendo esta tradición analítica, consideramos que los procesos de
modernización de las sociedades europeas están en la base de las transformaciones
religiosas que están teniendo lugar, incluida la fuerte erosión de la religiosidad
tradicional, en la cual nos centramos.</p>
      <p>
        Se utiliza el término 'modernización' sin tratar de oponerlo a otros conceptos como
'postmodernización' o 'globalización' los cuales pueden entenderse como
manifestaciones de una modernidad avanzada. Desde esta perspectiva teórica, el
concepto de secularización (problemático y debatido) pasa a un segundo plano,
mientras nos centramos en la denominada modernización para explicar las
transformaciones religiosas que acaecen en España. De un lado se postula que una
tensión, o relación de oposición entre el mantenimiento de una religiosidad
institucional católica y la modernización cultural. Esto implica que la institución
religiosa (la Iglesia católica) se ha revelado históricamente (y se mantiene) como una
fuerza social opuesta a veces y ralentizadora otras del proceso de modernización [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref8">8</xref>
        ].
La principal actuación en este sentido durante el Siglo XX, con una alto impacto en la
mentalidad de las generaciones de españoles durante toda la segunda mitad del siglo,
ha sido la articulación del llamado 'nacional-catolicismo', merced al cual el
catolicismo representa la legitimación ideológica del régimen de Franco, y consagra
la vinculación de la religión con el conservadurismo político, social y moral. Desde
esta perspectiva, el sentimiento religioso en España está estrechamente asociado a
esos mismos coservadurismos políticos, sociales y morales, mientras que las
mentalidades modernizantes (progresismo político, social o moral), en la medida que
se han ido imponiendo, han tenido que enfrentarse y reaccionar por oposición a la
mentalidad religiosa, antaño socialmente dominante. De ahí que el estudio de la
religiosidad española sea indisociable del estudio de las manifestaciones políticas y
socioculturales, fenómenos en estrecha interacción recíproca.
      </p>
      <p>
        De otro lado, se postula que la modernización es una fuerza modificadora y
transformadora del hecho religioso (católico), independientemente de que favorezca
la increencia, indiferencia o alejamiento de la religiosidad. Afecta a la propia
religiosidad transformándola en distintos sentidos, a saber; transformación de la
'memoria religiosa' [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref9">9</xref>
        ] reacción antimoderna de formas de catolicismo intransigentes
(por ejemplo Comunión y Liberación, movimientos neoconservadores, etc). Dentro de
los movimientos neoconservadores se puede entender, por ejemplo, el
comportamiento conservador de la Conferencia Episcopal Española de la última
década del Siglo XX y la primera del Siglo XXI, como reacción a las fuerzas
modernizadoras que han tratado de favorecer un avance en el modelo de sociedad
laicista [
        <xref ref-type="bibr" rid="ref10">10</xref>
        ]. Desde esta segunda perspectiva teórica, es preciso considerar, a la hora
de establecer las tendencias de evolución de la religiosidad e irreligiosidad de la
sociedad españolas, no solo el debilitamiento del catolicismo sino diferenciar entre la
evolución de los que reaccionan ante la modernidad y los que, manteniendo su
identidad religiosa, la asumen, reconstruyendo su sentimiento religioso.
      </p>
      <p>Esto nos lleva a operativizar empíricamente una clasificación de formas de
religiosidad, que sin perder la simplicidad para ajustarse a los datos empíricamente
disponibles y a la representatividad estadística, dé cuenta mínimamente de esta
pluralidad que exigen los postulados teóricos. Conjugar estos dos criterios ha dado
lugar a la siguiente clasificación, central en nuestro modelado y en nuestros objetivos
de simulación.</p>
      <p>Partimos del discernimiento de cuatro grandes patrones (o formas) de religiosidad
(o irreligiosidad) católica, que hemos denominado: 'eclesial', 'laxa', 'alternativa' y 'no
religiosa' [11 y 12]. Los 'eclesiales' son individuos relativamente próximos a la
jerarquía (Obispos y Vaticano), son católicos practicantes que confían en la Iglesia y
asisten a misa semanalmente. Los 'laxos' practican una religiosidad de baja intensidad,
con un nivel de práctica sensiblemente más bajo (suelen ser católicos no practicantes
que profesan una religiosidad 'a la carta', de 'ajuste existencial'). Son creyentes que
confían en la Iglesia y asisten a servicios religiosos ocasionalmente o nunca (o bien
también se incluye un grupo muy minoritario de practicantes semanales que no
confían en la Iglesia). Los 'alternativos' son personas con fuerte identidad religiosa
pero que no confían en la Iglesia y no asisten regularmente a servicios religiosos (en
su inmensa mayoría siguen manteniendo su identidad católica). Por último, los
'arreligiosos' son ciudadanos que ni confían en la Iglesia ni se consideran personas
religiosas, independientemente de que crean o no en Dios (la mayoría son agnósticos
o ateos, pero no todos).</p>
      <p>Sabemos por las encuestas (EVS) que en los últimos 20 años los eclesiales han
disminuido considerablemente, mientras que han aumentado los arreligiosos y los
alternativos. Los laxos han oscilado aumentando en 1990 y disminuyendo luego en
2000 alcanzando valores similares a los de 1980 [13].</p>
      <p>Por los análisis de las encuestas de valores (EVS) también sabemos que los
eclesiales son individuos insertos en una cultura tradicional y tienden a ser
políticamente conservadores, mientras que los arreligiosos son los más modernos. Sin
embargo los individuos de patrón religioso 'alternativo' presentan un perfil
moderadamente moderno (más modernos que el conjunto de los españoles) y los
laxos un perfil de modernidad intermedia, (ni del todo tradicionales ni del todo
modernos) [13].</p>
      <p>La evolución que arrojan las encuestas de estos patrones de religiosidad,
corroboran la teoría de que la modernización cultural es un importante motor de
cambio religioso, no sólo constatando la relación entre mantenimiento de la
religiosidad (asociada a mentalidad tradicional) versus alejamiento o salida de la
religión (asociada a mentalidad moderna), sino también en lo referido a cómo se está
transformando el sentimiento religioso entre aquellos individuos que se abren a las
socioculturas modernas sin renunciar a su sentimiento religioso.</p>
      <p>Dado el estatuto de la modernización para explicar el cambio religioso, es preciso,
para continuar, explicar qué se entiende y cómo se operativiza el concepto de
modernización cultural.
5</p>
    </sec>
    <sec id="sec-5">
      <title>Marco teórico sobre el cambio cultural y de valores</title>
      <p>
        Desde la perspectiva de los equipos de las conocidas encuestas transnacionales de
valores European Values Survey (EVS, de la cual se han tomado los datos en nuestro
trabajo) y la World Values Survey (WVS) nos encontramos ante un proceso
prolongado de cambio de valores los cuales interaccionan con las transformaciones
religiosas, contribuyendo de un lado a la secularización de la sociedad, mientras por
otro, las tradiciones y orientaciones religiosas determinan los patrones de valores de
las sociedades [14 y 15]. Efectivamente, ha coincidido que los países católicos
europeos han tendido a desarrollarse económicamente menos y más tardíamente, y
una única Iglesia ha monopolizado la oferta religiosa. Los países protestantes, más
expuestos a los procesos de modernización desde hace siglos, se han secularizado más
[
        <xref ref-type="bibr" rid="ref6">6</xref>
        ], por lo que su religiosidad en Europa se ha difuminado más que en los países
católicos. Sin duda un factor importante de dicha diferencia lo ha marcado la Iglesia
Católica, la cual ha demostrado ser más conservadora y contraria a los procesos de
modernización que otras iglesias. Esto no implica que no interactúen otros factores
que han sido utilizados para explicar los cambios religiosos, como la tesis de la
secularización basada en el incremento de la seguridad existencial o en la teoría de los
mercados religiosos [15]. Pese a ello, desde la última medición de la EVS
(19992000), parece producirse una convergencia y aproximación entre ambos bloques de
países, porque algunos países católicos se están alejando rápidamente del paradigma
de la religiosidad tradicional.
      </p>
      <p>Pero antes es preciso delimitar conceptualmente qué se entiende aquí por
'modernización cultural' y delimitar algunas dimensiones del análisis. Puede ser
concebida como una macrotendencia, una constelación de fenómenos interconectados
en la esfera axiológica, es decir, en el ámbito de los valores, las creencias, las
sensibilidades y actitudes de los individuos y por tanto estrechamente relacionada con
los comportamientos. Algunas de las conceptualizaciones más notorias las
encontramos en los trabajos de Ronald Inglehart [16 y 17] y de Loek Halman [18].
Inspirándome en los trabajos de ambos autores, y también en las tesis pioneras de
Abraham Maslow, creo pertinente considerar al menos dos dimensiones de esta
macrotendencia. Consideraría en primer lugar una dimensión (la primera
macrotendencia) que se aproximaría al concepto de individualización social de
Halman. Se entiende aquí como individualización el proceso social merced al cual
disminuye la importancia y la influencia de principios tradicionales y de las
instituciones y la va ganando la autonomía y libertad del individuo, así como sus
deseos de autoexpresión. [19 y 20].</p>
      <p>Por individualización se entiende el proceso histórico y social en el que los valores,
las creencias, las actitudes y las conductas se orientan a elecciones personales y son
menos dependientes de la tradición y de las instituciones sociales. La felicidad
personal es uno de los principios que guían las acciones de los sensibles a esta
macrotendencia. "La racionalización de la sociedad, la decreciente importancia de los
valores y las instituciones tradicionales, el paralelo proceso de secularización, la
tendencia general hacia la pluralización de visiones del mundo y desarrollos como la
creciente emancipación, democratización y autodeterminación están estrechamente
interconectados con el proceso de individualización."[18]. Consiste básicamente en
una mayor autonomía en las conductas y formas de pensar, que se desarrollan cada
vez más independientes de las influencias de toda clase de instituciones, formas de
autoridad y principios normativos tradicionales, a los cuales se oponen porque
constituyen su antítesis. Los que adoptan estos nuevos valores son sensibles a la
independencia, al desarrollo de criterios propios y razonados al margen de lo
establecido, valoran la imaginación, el autodominio frente a la obediencia...En
definitiva, consiste en que el control de actitudes y conductas lo ejerce el propio
individuo de acuerdo con criterios personales y no con preceptos externos como
ideologías políticas o religiosas, o cualquier forma de autoridad social o moral.</p>
      <p>Una segunda dimensión está en lo que Inglehart, durante décadas buscó y definió
como 'postmaterialismo', y cuya idea embrionaria tiene que ver con la teoría de las
motivaciones humanas de Maslow. De acuerdo con Maslow, en la medida que se van
cubriendo las necesidades más básicas van surgiendo necesidades o motivaciones más
complejas, de modo que puede establecerse una pirámide motivacional en la que los
individuos tienden a priorizar las necesidades superiores en la medida que van
cubriendo las inferiores. (Fisiológicas, de seguridad, de pertenencia, de estima, hasta
culminar en la autorrealización personal). Inglehart, inspirado en esta idea, desarrolló
la idea de que el bienestar económico tras la 2ª guerra mundial en las sociedades
industriales avanzadas produjo un cambio progresivo en el que se dejaba de enfatizar
las prioridades valorativas basadas en el bienestar material hacia otras prioridades
'postmaterialistas' basadas en la autoexpresión y la realización personal. Hemos
considerado estas dos dimensiones descritas como constitutivas de la modernización
cultural; la 'individualización' y esta otra, relacionada con un declive de las
prioridades materiales (fundamentalmente económicas) frente a otros valores y
prioridades que denominaremos 'no materiales' y relacionados con la autoexpresión y
los deseos de desarrollo personal y (quizás) realización.</p>
      <p>Al analizar los resultados de la última encuesta mundial de valores, Inglehart
utiliza también dos dimensiones del cambio cultural, muy parecidas a éstas que
proponemos; opone la mentalidad racional-secular a la tradicional, y las motivaciones
de supervivencia a los deseos de autoexpresión. Anteriormente había utilizado una
única dimensión para obtener su conocida clasificación entre materialistas,
postmaterialistas y mixtos, muy criticada durante los ochenta y los noventa con el
argumento de que esa única dimensión escondía en realidad varias, al menos dos muy
relevantes [21]. Uno de sus críticos, Scott Flanagan, presenta una clasificación
bidimensional muy parecida a la que aquí se propone (y en parte fuente de
inspiración) y también parecida a la que el propio Inglehart presenta con los datos de
la WVS 2000-2005.</p>
      <p>Con 23 indicadores de la EVS de 1981y con ayuda del análisis factorial de
componentes principales, se han realizado diversas pruebas hasta hallar dos factores
que se comporten razonablemente bien como indicadores de los conceptos arriba
expresados. Su elección en el conjunto de preguntas de encuesta estuvo determinada
por su adecuación para contribuir a operativizar las dos dimensiones que se buscaban.
Se remite al lector interesado en profundizar en los detalles metodológicos a: [19].
Ver también [20].</p>
      <p>El análisis factorial da cuenta de dos indicadores, uno fiel al concepto de
individualización (versus principios tradicionales) siendo capaz de discriminar entre
el grado de individualización social, una de las grandes dimensiones de la
modernización cultural. Otro es fiel al concepto de materialismo económico, versus
valores no materiales, resultando relativamente compatible con el concepto de
Maslow que inspiró a Inglehart1. Los diversos contrastes realizados nos indican que
este último prácticamente no guarda relación en España con las manifestaciones
religiosas, pero el primero mantiene una relación sumamente estrecha con actitudes,
1 Debe tenerse en cuenta que aunque conceptualmente ambos conceptos están relacionados, el
constructo factorial los mantiene como independientes, forzando en su composición a que la
correlación entre ellos es cero. Esto aporta algunas ventajas operativas, pero también adoptar
algunas precauciones en la interpretación de los factores
creencias y comportamientos religiosos. De ahí que en nuestro modelo se incluya la
dimensión 'individualización' como principal dimensión de la modernización cultural.
También se considera la ideología política, medida en escala de izquierda-derecha.</p>
      <p>Además de las variables indicadas, clasificación religiosa y dimensiones de
modernización sociocultural, se incluyen otras características 'de mentalidad' de los
individuos, a considerar cuando se hacen las simulaciones, grados de permisividad
moral de algunos aspectos polémicos íntimamente relacionados en los
posicionamientos de los sujetos en el eje individualización/principios tradicionales:
aborto, divorcio, eutanasia, homosexualidad, prostitución y suicidio. Son indicativos
de distintas preferencias morales; permisividad (asociada a la modernización
individualizada, a ideología de izquierda y a una visión del mundo no religiosa) frente
a intransigencia (asociada a los principios tradicionales, a ideologías conservadoras y
a una visión del mundo religiosa).</p>
    </sec>
    <sec id="sec-6">
      <title>6 Influencia de la intrageneracionales dinámica demográfica</title>
      <p>VS
los
cambios
El análisis previo de los datos de las encuestas de valores, han permitido corroborar y
matizar las teorías sobre los cambios de valores, confirmándose que dichos cambios
tienen lugar desde una doble perspectiva; la perspectiva intergeneracional, teorizada
previamente por Inglehart y también desde una perspectiva intrageneracional.</p>
      <p>Es decir, por un lado, en un contexto de cambio cultural orientado hacia la
modernización, los individuos de distintas generaciones han sido socializados en
valores y sensibilidades netamente diferenciados. Esta socialización acontece en
etapas tempranas de la vida, en torno a la adolescencia y la juventud temprana, que es
el momento en el que se interiorizan los valores, creencias y actitudes básicas, y éstas
prevalecen relativamente estables a lo largo de toda la vida del sujeto. Existen desde
luego posibilidades de cambio, pero este patrón adquirido en estas etapas tempranas
va a ejercer una gran influencia a lo largo de toda la vida [16]. El cambio
intergeneracional había sido teorizado previamente por Inglehart desde un primer
momento, partiendo de las conocidas teorías de Abraham Maslow.</p>
      <p>Los resultados de las primeras encuestas transnacionales de valores confirman el
teorizado cambio generacional desde un primer momento. Por otro lado, como ya se
ha dicho, los datos constatan también la existencia de un cambio intrageneracional.
Dicho cambio ha sido confirmado más tarde, habida cuenta que ha sido necesario el
transcurso del tiempo para acumular datos históricos comparativos. A partir de la
tercera ola de la EVS (1999-2000) se empieza a contar con una base empírica
suficiente para constatar este fenómeno, si bien va a ser a partir de la cuarta ola
(20092010, aún por ejecutar cuando se escriben estas líneas) cuando se cuente con una base
lo suficientemente amplia como para estudiar en profundidad el fenómeno, y desde
una amplia perspectiva histórica. La constatación de cambios intrageneracionales, es
decir, dentro de un mismo grupo generacional, a lo largo del tiempo, implican que los
sujetos modifican sus valores, actitudes y creencias básicas a lo largo de toda su vida
adulta, no solo en los momentos de una socialización temprana. Ahora bien, dichos
cambios intrageneracionales, a lo largo del tiempo, son de menor entidad que los que
marcan las diferencias intergeneracionales en cualquier momento concreto. Es decir,
los cambios en la cultura y en los valores se producen principalmente por 'saltos
generacionales' (inducidos por los distintos modelos de socialización) y más
secundariamente por cambios que acontecen en la vida de los sujetos adultos
(inducidos por evoluciones respecto a dichos modelos de socialización,
hipotéticamente vinculables a la influencia del entorno sociocultural en el sujeto). 2</p>
    </sec>
    <sec id="sec-7">
      <title>7 El modelado del marco demográfico</title>
      <p>TSi las diferencias intergeneracionales que se pueden apreciar en un momento
concreto del tiempo son las más importantes a la hora de explicar (o predecir) la
evolución de las manifestaciones socioculturales tales como valores, creencias y
formas de religiosidad, a la hora de simular de la forma más realista posible dichas
tendencias, es preciso incorporar en el modelo el marco demográfico y su dinámica
con la mayor precisión posible, dado que la dinámica demográfica debe ser
responsable de buena parte de las fluctuaciones que se observan en los datos de
encuesta (aunque no las provoque), si tenemos en cuenta que estamos ante
configuraciones mentales relativamente estables en el tiempo.</p>
      <p>Teniendo en cuenta las diferencias generacionales tan acusadas en España, (España
aparece en las encuestas de valores como uno de los países del mundo en el que la
variable edad es más discriminante, al menos durante el periodo 1980-2000, es decir,
diferencia más que en otros países las formas de pensar y de actuar de los ciudadanos)
en lo referido a valores y mentalidades, de la mencionada teoría se deduce que la
dinámica demográfica en España debe alcanzar un elevado valor predictivo de la
evolución de dichas mentalidades durante varias décadas, debido a que los rasgos
generacionales van a tender a mantenerse a lo largo del tiempo. Una forma alternativa
de demostrar que esta teoría es cierta (complementaria a la tabulación de la evolución
en valores de las distintas generaciones formando series temporales, y análisis
estadísticos asociados), consiste en estudiar el efecto de la dinámica demográfica, sin
tener en cuenta los cambios intrageneracionales. Si la teoría es cierta, debe cumplirse
que los datos de la simulación de 1981 deben ajustarse relativamente bien (haciendo
correr el tiempo) a los obtenidos empíricamente en las oleadas posteriores de 1991 y
1999.</p>
      <p>El modelado de la dinámica demográfica ha ocupado una parte importante de
nuestro trabajo de programación del SMA. Aparece relatado con detalle en: [22]. Se
extractan a continuación los aspectos más relevantes.</p>
      <p>El principal escollo a salvar ha sido que las encuestas no consideran a los menores
de cierta edad, en este caso a los menores de 18 años. Ni contamos en 1981 con todos
los nacidos (o su correspondiente muestra representativa) ni tampoco con los que en
esos momentos no habían nacido. Sin embargo es preciso dar instrucciones al sistema
para generar estos agentes, de acuerdo con las conocidas pautas de natalidad. Un
problema añadido consiste en determinar cuáles han de ser las características de estos
sujetos.</p>
      <p>Nuestra solución ha pasado por tomar las características de sujetos reales jóvenes
de la misma encuesta de valores de 1981, modificando sólo aquellas características
demográficas imprescindibles (básicamente la edad y el estado civil). La elección de
los sujetos se ha realizado mediante sorteo aleatorio simple, así como el turno en el
que entran en el sistema, en función de las pautas demográficas. La introducción de
los sujetos no observados ha sido realizada en dos pasos: en un momento cero, para
tener tantos 'menores' de 18 años como corresponde al año 1981 y luego
posteriormente, se van introduciendo año a año de acuerdo con las pautas de
natalidad. El sistema cuenta con individuos a partir de '0' años, pero las salidas de
2 Por no parecer muy adecuado para los fines de este artículo, no se ha incluido la tabla de
diferencias intra-generacionales con la variable religiosa. Esta información puede encontrarse
en [22].
datos se filtran para individuos de 18 años cumplidos, con objeto de hacerlas
comparables con datos de encuesta.</p>
      <p>Dicha solución es adecuada si se permite a los sujetos 'nuevos' que se sometan a la
influencia socializadora de los núcleos familiares a los que se les vincula, ya que las
características sobre religiosidad, valores, etc, van a ser reformuladas de nuevo.
Aunque aún no se ha implementado este aspecto en el sistema, con esta práctica los
resultados finalmente simulados son razonablemente buenos, si bien el hecho de que
el sistema artificial se muestre ligeramente más conservador que el real pudiera estar
relacionado con que no se ha depurado adecuadamente este procedimiento.</p>
    </sec>
    <sec id="sec-8">
      <title>8 Resultados obtenidos e implementaciones pendientes</title>
      <p>Como ya se ha expuesto anteriormente, [22] la explicada implementación del fichero
de encuesta de 1981 permite simular la evolución de distintas variables de valores de
forma bastante aproximada a las mediciones empíricas de las encuestas realizadas
posteriormente, en 1990 y 1999 (unos 10 y 20 años más tarde respectivamente).</p>
      <p>Los resultados obtenidos son bastante satisfactorios, por el hecho de que se
aproximan razonablemente bien a los datos que se obtienen en las mediciones
efectuadas 10 y hasta 19 años después, pese a que el modelo puede implementarse y
desarrollarse más. Se ha conseguido de momento el objetivo de simular de forma muy
realista la evolución de la religiosidad y algunos indicadores de valores de la
población española, basándonos sólo en la información disponible en 1981.</p>
      <p>Dicha evolución afecta sólo a una parte de los cambios socioculturales; los
relativos a las dinámicas intergeneracionales. Hemos aprendido a través de esta
simulación la importancia de que adquiere el adecuado modelado de la dinámica
demográfica para conseguir este objetivo. Pese a que la demografía no afecta a los
cambios sociales, las oscilaciones de éstos a lo largo del tiempo son en buena medida
la consecuencia de la evolución demográfica, es decir, en la medida que los más
mayores (y también más conservadores y religiosos) van muriendo y van apareciendo
generaciones más jóvenes, (más modernos y menos religiosos) la sociedad se va
volviendo más moderna y menos religiosa. Los resultados dan cuenta y reafirman la
teoría de Inglehart de que los valores son manifestaciones relativamente estables y se
mantienen sin grandes cambios a lo largo de toda la vida, pues, si esto no fuese así,
los resultados de la simulación serían mucho más distintos a los datos empíricamente
observados.</p>
      <p>Entendemos que los procedimientos de la aplicación desarrollada, si se
implementasen con los datos más recientes disponibles, alcanzaríamos una
prospectiva de futuro bastante plausible a 10 - 20 años.</p>
      <p>No obstante, el modelo está incompleto en la medida que aún no han tenido cabida
los cambios intrageneracionales, que se observan empíricamente, pese a que la
aportación de éstos es menor al conjunto de los cambios socioculturales.</p>
      <p>En una sociedad como la española, en la que la variable edad es altamente
discriminante, se obtienen simulaciones razonablemente buenas para el conjunto de la
sociedad sin necesidad de modelar los intrageneracionales (equivalentes a permitir
que los agentes cambien de forma de pensar de acuerdo a ciertas reglas). Sin embargo
no sabemos cuánto tiempo se va a mantener tan alta en España la capacidad de
discriminación de la variable edad (es excepcionalmente alta) y es razonable pensar
que en un futuro próximo puede declinar, o puede que ya esté declinando con la
desaparición de la generación que conoció la guerra civil, con lo que la capacidad de
predicción de un modelo que se base exclusivamente en ésta, empeoraría. En tales
hipotéticas circunstancias así como en aquellas otras sociedades (la mayoría) en las
que la variable edad no discrimine tanto, es razonable entender que las diferencias
intrageneracionales desempeñan un papel más importante, y es preciso modelarlas. Es
más, es preciso tenerlas en cuenta para avanzar en el conocimiento de la evolución y
transmisión de valores, aún en el estudiado caso español en el periodo 1981 - 1999.</p>
      <p>Empero, encontramos aquí una serie de dificultades y desafíos importantes. Es
preciso modelar los procesos de socialización merced a los cuales tienen lugar los
saltos generacionales entre las generaciones de padres y de hijos. Partiendo de estos
procesos de socialización y de las redes sociales más básicas (primarias: familiares,
amigos, elección de personas con las que se interactúa) que tienen lugar es preciso
definir los modelos de influencia recíproca, de unas personas en otras; cómo, cuándo
y cuánto se influencian las personas a lo largo de su vida.</p>
      <p>De todos estos aspectos, además de que no es abundante la teoría sociológica, o
psicosociológica, el principal problema es la carencia de información empírica a la
hora de conseguir simulaciones realistas (y distributivamente análogas a las de la
sociedad real) de modo que no queda más remedio en caso de programarse de
hipotetizar e ir procediendo pacientemente mediante ensayo y error, contrastando con
datos conocidos, hasta conseguir los resultados más adecuados.</p>
      <p>Sin embargo, la simulación permite trabajar con hipótesis en lugar de con datos
reales, por tanto, a pesar de que la tarea pendiente es previsiblemente ardua, no sólo
es posible, sino que la simulación se vislumbra como una manera adecuada de superar
las carencias de información empírica.</p>
      <p>Agradecimientos
Agradecemos el apoyo del proyecto "SICOSSYS: Herramientas basadas en agentes
para el modelado y simulación de sistemas sociales complejos" del Ministerio de
Ciencia e Innovación con referencia TIN2008-06464-C03-01. Y especialmente,
agradecer la ayuda de Juan Pavón Mestras, sin cuya implicación este trabajo no habría
sido posible.
12. ARROYO MENÉNDEZ, M. (2005) “La fuerza de la religión y la secularización en</p>
      <p>Europa”. En: Iglesia Viva. Nº 224. Octubre – Diciembre 2005.
13. ARROYO, M. &amp; HASSAN, S. (2007) “Simulación de procesos sociales basada en agentes
software”. Empiria, nº 14. Madrid.
14. HALMAN &amp; PETTERSSON, (2004). Diferential patterns of secularization in Europe. In:
HALMAN, L. RIIS, O. (Eds) Religion in secularizing society: the Europeans religion at the
end of the 20th century. Leiden. Brill.
15. NORRIS, P I&amp;NGLEHART, R.. (2004). Sacred and secular. Religion and politics
worldwide. Cambridge University Press.
16. INGLEHART, R. (1977) The silent revolution. Princeton University Press. New Jersey.
17. INGLEHART, R. (1998). Modernización y postmodernización. El cambio cultural,
económico y político en 43 sociedades. CIS, Monografías nº 161, Madrid.
18. HALMAN, P. ESTER, P.DE MOOR, R. (1994). The individualizing society. Value change
in Europe and North América. Tilburg University Press. Tilburg.
19. ARROYO MENÉNDEZ, M. (2004). Cambio cultural y cambio religioso. Tendencias y
formas de religiosidad en la España de fin de siglo. Servicio de Publicaciones de la
Universidad Complutense de Madrid.
20. ARROYO MENÉNDEZ, M. “Individualización y religión en la Europa Católica”. RES Nº
9. 2008. PP 61-85. ISSN: 1578-2824.
21. FLANAGAN, S. (1982) “Changing values in advanced industrial societies Inglehart´s
silente revolution from perspective of japanese findings” en Comparative political studies,
14.pp 403-444.
22. HASSAN, S. ANTUNES, L. ARROYO, M (2008). “Deepening the Demographic
Mechanisms in a Data-Driven Social Simulation of Moral Values Evolution” en las actas de
MABS 2008: Multi-Agent Based Simulation Workshop, pp 189-203. Próximamente en
Lecture Notes of Artificial Intelligence MABS IX, from the Lecture Notes in Computer
Science series, by Springer.</p>
    </sec>
  </body>
  <back>
    <ref-list>
      <ref id="ref1">
        <mixed-citation>
          1.
          <string-name>
            <surname>PAVON</surname>
            ,
            <given-names>J. ARROYO</given-names>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>M. HASSAN</surname>
            , S. Y SANSORES,
            <given-names>C.</given-names>
          </string-name>
          (
          <year>2006</year>
          ). `
          <article-title>Simulación de sistemas sociales con agentes software', en Actas del Campus Multidisciplinar en Percepcion e Inteligencia</article-title>
          , CMPI-2006
          <string-name>
            <surname />
            , volumen
            <given-names>I</given-names>
          </string-name>
          ,
          <volume>389</volume>
          ¬
          <fpage>400</fpage>
          .
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref2">
        <mixed-citation>
          2.
          <string-name>
            <surname>PAVÓN</surname>
            ,
            <given-names>J. ARROYO</given-names>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>M. HASSAN</surname>
            , S. SANSORES,
            <given-names>C.</given-names>
          </string-name>
          (
          <year>2007</year>
          ).
          <article-title>Agent-based modelling and simulation for the analysis of social patterns. Pattern Recognition Lett</article-title>
          ., doi:10.1016/j.patrec.
          <year>2007</year>
          .
          <volume>06</volume>
          .021
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref3">
        <mixed-citation>
          3.
          <string-name>
            <surname>BRATMAN</surname>
            ,
            <given-names>M. E.</given-names>
          </string-name>
          (
          <year>1987</year>
          )
          <article-title>Intentions, Plans and Practical Reasoning</article-title>
          . Harvard University Press. Cambridge, MA, USA.
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref4">
        <mixed-citation>
          4. DAVIE, G. (
          <volume>2</volume>
          .000)
          <article-title>Religion in modern Europe. A memory mutates</article-title>
          . Oxford Univeristy Press.
          <article-title>(Religión en la Europa moderna</article-title>
          .
          <source>Una memoria en transformación).</source>
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref5">
        <mixed-citation>
          5. NORRIS,
          <string-name>
            <given-names>P.</given-names>
            &amp;
            <surname>INGLEHART</surname>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>R.</surname>
          </string-name>
          (
          <year>2004</year>
          ).
          <article-title>Sacred and secular</article-title>
          .
          <source>Religion and politics worldwide</source>
          . Cambridge University Press.
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref6">
        <mixed-citation>
          6. DAVIE,
          <string-name>
            <given-names>G</given-names>
            &amp;
            <surname>HERVIEU-LÉGER</surname>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>D.</surname>
          </string-name>
          (
          <volume>1</volume>
          .996) (Directoras de la edición).
          <source>Identities religieuses en Europe. La découverte. Paris. (Identidades religiosas en Europa).</source>
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref7">
        <mixed-citation>
          <article-title>7. BECKFORD, GARELLI, GINER, HERVIEU-LEGER et alios</article-title>
          . (
          <volume>1</volume>
          .992)
          <article-title>La religione degli europei</article-title>
          . Fede, cultura religiosa e modernitá in Francia, Italia, Spagna, Gran Bretagana, Germania e Ungheria.
          <article-title>Edizione della Fondacione Giovanni Agnelli</article-title>
          . Torino.
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref8">
        <mixed-citation>
          8.
          <string-name>
            <surname>DÍAZ-SALAZAR</surname>
            ,
            <given-names>R.</given-names>
          </string-name>
          (
          <year>1981</year>
          ).
          <article-title>Iglesia, dictadura y democracia</article-title>
          .
          <source>HOAC</source>
          , Madrid.
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref9">
        <mixed-citation>
          9.
          <string-name>
            <surname>HERVIEU</surname>
            <given-names>LEGER</given-names>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>D.</surname>
          </string-name>
          (
          <year>1993</year>
          )
          <article-title>La religión pour mémoire</article-title>
          .
          <source>PER. París.</source>
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref10">
        <mixed-citation>
          10.
          <string-name>
            <surname>DÍAZ-SALAZAR</surname>
            ,
            <given-names>R.</given-names>
          </string-name>
          (
          <year>2008</year>
          ).
          <article-title>España laica. Ciudadanía plural y convivencia</article-title>
          .
          <source>Espasa</source>
          . Madrid.
        </mixed-citation>
      </ref>
      <ref id="ref11">
        <mixed-citation>
          11.
          <string-name>
            <surname>ARROYO</surname>
            <given-names>MENÉNDEZ</given-names>
          </string-name>
          ,
          <string-name>
            <surname>M.</surname>
          </string-name>
          (
          <year>2005</year>
          ) “
          <article-title>Religiosidad centrífuga</article-title>
          . ¿
          <article-title>Un catolicismo sin Iglesia?”</article-title>
          .
          <source>En: Iglesia Viva. Nº</source>
          <volume>222</volume>
          . Abril - Junio
          <year>2005</year>
          . (pp
          <fpage>111</fpage>
          -
          <lpage>119</lpage>
          ).
        </mixed-citation>
      </ref>
    </ref-list>
  </back>
</article>